miércoles, 20 de agosto de 2014

Capitulo 4

Zayn

Me coloqué elegantemente un pañuelo rojo doblado en el bolsillo del pecho de la chaqueta.
Salí de mi casa y cogí mi precioso coche,con olor a coche nuevo,con su volante de cuero tan exquisito al tacto.
Me senté en el confortable asiento,metí las llaves y arrancó,rugiendo como un león,música de la buena para mis oídos.
Los hombres y sus juguetes ¿No?


Antes de salir giré torpemente la vista hacía el garaje. Había algo que me obligó a parar el coche y entrar.
Y siguiendo mi intuición,así lo hice.
Paré,salí y fui hacia la puerta,me quedé parado y el corazón empezó a irme mas rápido.
Cogí las llaves y abrí,subí la puerta hacia arriba y allí estaba.
Tal y como la reconocía,vieja,oxidada,con telarañas,con las ruedas desgastadas...mi amiga...mi vieja amiga.
Me acerqué y puse mi mano en su asiento de cuero,cerré los ojos y disfruté.
-Mmmm.-La quité.-Estas vieja amiga.
Subí el asiento y allí estaba mi también vieja chaqueta de cuero y....dos cascos.
Oh no,ella otra vez. Me invadieron los recuerdos. Me dio rabia,mucha rabia volver a pensar en eso. Fui al final del garaje y cogí uno de los bates que utilizaba para jugar con mi difunto padre.
Me acerqué a la moto y reventé los cascos,los espejos y asientos de la moto,la tiré al suelo y la volví a rematar mas.
-Que les den a los dos.
Tiré el bate,volví a cerrar el garaje y salí hacia mi presente,mi coche y mi nuevo trabajo.
Al llegar vi a Jeremy,el es mi nuevo socio y se encargaría de todo lo que quisiera.
Primero era mi compañero de la marina,ahora era mi socio.
Que se aguante.
Bajé la ventanilla del coche y le miré.
-Apárcalo.-Dije
-Como tu digas.
Le dí las llaves.
-No quiero ni un roce.
-Tranquilo,no le va a pasar nada a tu coche.
-Espero.
-Te veo ágil y viejo.
Jeremy sabía como irritarme.
-¿Yo? ¿Viejo? jamás.
Pero yo nunca dejaba que viera mi enfado.
Me echó una pequeña carcajada y después pude levantarme para que el se montará.
Le perdí de vista,jubiloso y divertido al conducir mi precioso coche.
Me acomodé bien la corbata y el traje y entré.
En recepción estaba Felinda,con su elegante pelo rubio rizado que le caía por debajo de los pechos. Y ese traje de secretaría rojo de copa tan sexy.
Me sonrió haciéndome ver sus bonitos dientes blancos.
Corrió hacia mi para traerme un café y puso sus ojos ámbar en los míos.
-¿Qué tal el día Zayn?
Me abrazó poniendo sus manos en mis hombros y luego rodeó mi cuello.
-Va sobre ruedas,como siempre preciosa.
No quería entretenerme,pero tampoco quería hacerla sentir mal.
-Mmm que bien hueles.-Dijo.
La abracé atrayendo su cuerpo lo mas posible al mio y poniendo mis manos por debajo de su trasero.
Besé su oreja.
-Cariño,he de irme. 
Se quedó muy quieta y sonrojada,entonces pude despegarme de ella.
-¿Jack esta en la oficina?.-Dije
Ella no contestaba,solo me miró con ojos muy encendidos.
Le sonreí.
-Felinda cielo,contesta.
-Ah...si si.
Le volví a sonreír y me fui camino del despacho.
No toqué,simplemente entré.
Allí estaba Jack,tan serio como siempre,en su silla,el himán de todas las chicas.


(este tío me puede un poco mucho,sorry not sorry)

Con esa expresión seria y atractiva en sus manos impacientes.


-Hola.
Solo un Hola y ya se recargaba el ambiente de tensión.
-Buenos días Jack,sigues siendo tan serio como siempre.
-No soy de muchas palabras.
-Lo sé.
-¿Te sientas? 
Yo sabía que eso era un ¿Te sientas o te siento yo?
Me senté en la silla.
-Bueno,¿A qué se debe que me hayáis contratado?
-Si tu padre fue bueno,tu también lo seras.
Abrí mucho los ojos con una pizca de enfado. Me serví un poco de Bloddy-Mary y le pegué un sorbo.
-¿Y qué es lo que tengo que hacer?
El le pegó una calada a su puro,después lo soltó todo,haciendo que me lo tragará como una bofetada.
-Tu acompañante será Max.
¿Máx? Espera,ese me sonaba.
-¿Qué Max?
-Ese Max.
Me giré y allí estaba.


-¿Zayn?.-Dijo.
-Cuanto tiempo.
-Ya...ya te digo,estas diferente.
-Y tu te has cortado el pelo.
-Se pide que te lo cortes para dar servicio en Miami.
-¿Has estado en Miami?

Jack pegó un manotazo en la mesa.
-Si,si,todo muy bonito,sentaros los dos.
Callados lo hicimos.
-¿Qué vamos a hacer?-Dije
-Han levantado todas las sepulturas del cementerio.
Max y yo nos miramos.
De repente se levantó y cogió a Jack por el cuello de la camisa.
-¿Quién? ¿Qué cementerio?
-Relájate si no quieres llevar una hostia.-Dijo Jack muy tranquilo.
-Esta bien,pero habla.
-No lo sabemos,pero quiero que vayáis,que me digáis el percal y se dice que un tío con muy malas pintas salió de allí ayer y viajó hasta texas.
-¿Quieres que vayamos hasta texas?.-Dije
-Si.
-Pe...
-No hay mas que hablar.
Suspiré.
-De acuerdo.
-Ahora,ya os podéis largar.
Abrí la puerta y me fui de un portazo.


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