martes, 12 de agosto de 2014

Capitulo 3

Celia

No había cosa que mas me incordiara salvo el tener que encontrármelo en todas partes. 
El día en que me deshaga de el será el día más feliz de mi vida.
¿Qué es lo que se cree? ¿Cómo se atreve a mirarme y a hablarme como si nada? Como si lo que hubiera pasado entre los dos estuviera enterrado.
Es idiota,idiota,idiota y muy idiota. ¿Y de qué va mi madre tan generosa y simpática? Mamá ese tío ha hecho mucho daño a tu hija en un pasado,¿Por qué no te olvidas de el ya? O no,mejor olvídate de mi también.
-¿Por qué me has hecho eso?.-Le dije a mi madre mientras conducía.
Ella solo se limitó a mirarme de reojo y seguir conduciendo.
-Oh claro,ahora no hablas,ahora te ha comido la lengua el gato.
Seguía sin contestar.
-Mira mamá,hay algo que quiero que sepas,esta vida es la mía y no la tuya,no quiero que hables mas con Zayn,pasa de el,si te lo cruzas ni lo mires. El me hizo daño,¿No sabes lo que es esto para mi verdad? Pues no me lo pongas más difícil porque parece que eres su amiga de toda la vida y me esta repateando mucho este tema.
-Vale.
¿Vale? 
Arqueé una ceja y no volví a hablar en todo lo que quedó de camino.
Al llegar a casa,bajé del coche y el corazón me dio un vuelco cuando vi a Niall intentando entrar,a mi padre con una escopeta en la mano y a Celia y Dani detrás de sus espaldas.
¿Dios hasta que punto estamos llegando? ¿Cuanto más voy a estar así? ¿Cuanto más voy a tener que estar sufriendo?
Dejé las bolsas de la compra en el suelo y me acerqué.
-Papá deja la escopeta.
-Pero...
-¡Qué la dejes!
Sin rechistar tiró el arma y se quedó callado esperando a que alguno de los dos,Niall o yo,habláramos. Tampoco se apartó mucho de la escopeta por si le hacia falta usarla.
-¿Qué quieres?-Dije.
-Perdóname.
-No quiero,por favor vete.
-No me quiero ir porque eso significaría perderte una vez más.
Por una vez no estaba borracho,pero aún así yo sabía que esto era uno mas de sus planes. Sabía que en cuanto acabáramos la conversación iría corriendo en busca de alcohol hasta atiborrarse y vuelta a empezar.
Estaba harta,ya era hora de cambiar eso,de darle la vuelta a la tortilla.
-Ya no me interesa tu perdón,ya no vale.
-¿Me estás diciendo que ya no me quieres?
-No es eso Niall,es solo que tu no me convienes y que ni mis hijos ni yo estamos seguros a tu lado.
-¿Me estás diciendo que quieres que me vaya?
-Si por favor.
-¿Y a dónde voy?
-A tu mierda de taberna.
-No serás capaz.
-Oh si tu supieras de la de cosas que he sido capaz en esta vida.
-¿Y qué pasa con ellos?.-Señaló a Celia y a Dani.-¿Y qué pasa con esto?.-Me cogió la mano haciéndome ver el anillo.
Me lo saqué del dedo.
-Quiero el divorcio Niall,quiero que vayas a terapia y te limpies entero,sino lo haces y mientras que no lo estés haciendo,mantente alejado de nosotros.
-Pero Celia no puedes....
-¡Vete!
Agachó la cabeza y comenzó a caminar,entonces,como en un susurro,lo dijo:
-Si es por Zayn,lo encontraré y te juro por mis hijos que lo mataré.
Desapareció entre los arbustos.
Un escalofrío me tensó el cuerpo,el corazón empezó a bombear más rápido de lo normal. Se me aflojaron los ojos y comencé a llorar.
-¿Mami estás bien?.-Dijo Dani tirando de mi pantalón.
-Mami,mami,¿Papá se va para siempre?.-Dijo Celia.
Les sonreí falsamente a los dos y me subí a mi antiguo cuarto,el cual todavía no estaba reformado,seguía como antes,fotos mías y de Zayn,la foto de su moto y un botón de su chupa de cuero guardado como un tesoro en mi pequeño joyero. El cuarto que guardaba todas mis ilusiones de adolescente pero que a la vez recoge los recuerdos más oscuros que llevo en mi memoria.
Miré las fotos y las paredes atentamente y comencé a llorar más.
-¡Todo esto es por tu culpa!
Arranqué una foto.
-¡Eres un maldito idiota de mierda!
Arranqué otra.
-¡Vete de mi vida,muérete,desaparece de una maldita vez?
Y otra.
Así hasta que terminé de hacer polvo toda la habitación y caí en el colchón agotada.
-¿Por qué yo?
Alguien me besó el hombro y se recostó a mi lado.
-Me quedaré callada hasta que tu quieras hablar.
Me giré para mirar sus ojos,era mi madre. 
La abracé y continué llorando.

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