lunes, 4 de enero de 2016

Capitulo 12

Zayn 


Max estaba cagado, miraba en todas direcciones como si fuera a aparecer un fantasma del sitio más inesperado. Me miraba a mi, miraba al conductor y miraba al suelo porque sabía que mirarme era desafiarme.

Yo estaba callado, necesitaba pensar en qué decir o no cuando Jack se me pusiera delante. Debía de asimilar que me atestaría un puñetazo en la cara por mi mal comportamiento; me diría que cada vez son más las ganas de despedirme o incluso matarme.

Tonterías


Estupideces


Nada de esto me importa.


Mi mente se concentraba en otras cosas, Como la escena en el baño del avión con Felinda.


Sonreí.


Luego pienso en Celia y lo enormemente feo que le ha salido el niño, tiene cara de borracho. Si hubiera sido yo el padre habría salido mucho más hermoso, ya sabéis..moreno, atractivo...en fin, un mar de piropos.


Se acabó el trayecto y Max abrió la puerta.


-Max, sal ya.


Y se quedó parado, como si algo le bloqueara la salida. Le pegué un empujón.


-Tengo miedo Zayn. Nos va a matar, Jack nos va a matar.

-Paparruchas, nos necesita.

Tiré de él y subimos las maletas a las habitaciones, cada uno nos fuimos a la nuestra, descansando un poco.


A las horas recibí una llamada y medio dormido agarré el móvil.


-¿Si?

-A la puta oficina,¡Ya!-Dijo Jack.
Colgó.

Me vestí y me guardé una navaja en el bolsillo, salí a la vez que Max salía pálido.


-¿Ves espíritus?-Pregunté

-No es momento de risas.

Los dos subimos por unas largas escaleras metálicas que había en el hotel, cada uno concentrado en mantener a raya sus nervios. Él no los escondía, los dejaba a flote, yo sin embargo sabía la forma de eliminarlos. 

Llegamos a la cima de las escaleras y cuando Max se disponía a abrir la puerta, giré inmediatamente hacia el carro de uno de los botones del hotel.

-¿Qué coño haces Zayn?-Dijo volviendo hacia mi.


Cogí una botella de champagne que sería para alguna pareja del hotel, la abrí y me bebí a palo seco hasta prácticamente la última gota de la botella.


-Joder.-Dije.

-Jack va a matarte.
-Pues si lo hace al menos le pegado el último a una botella de alcohol.
-¿El último?-Preguntó con sorna.-Te has tragado toda la botella.

Reí mirando el reloj de mi muñeca, estábamos tardando mucho en entrar.


-Vamos.-Dije regresando hacia la puerta.

-Nos va a matar, nos va a matar.-Susurraba hacia él.

Abrí y entramos, notando ese ambiente espeluznante que tenían todos los despachos de Jack.

Nos esperaba, serio, más que nunca, tomándose un café que apenas degustaba por el momento.

Nos hizo una señal y nos sentamos.

Miré hacia abajo y noté los efectos del champagne en mi cuerpo. Comencé a reírme y Max me miró confundido mientras que por otra parte noté los ojos del jefe clavados en mi cuello.

-Zayn.


En seguida miré hacia delante y paré de reír, la voz de este hombre tenía algo que ponía el bello de punta y más si estaba borracho.


-Eres tan cobarde para venir aquí sin beber y escucharme.-Dijo.-Pues me vas a escuchar.

Max temblaba y yo escuchaba atento.

-Un ex marine y un agente como tú, no es ni un ex marine ni un agente si está intentando arruinar la vida de una persona. Me da igual cuales sean tus intenciones con esa chica Zayn, me da exactamente igual, pero vas a parar porque como no pares, puede denunciarnos y entonces nuestra investigación se irá a la mierda. Además, la necesitamos. Necesitamos a Celia.


Me levanté del sitio, tirando la silla y mirándole fijamente por sus palabras, confundido, habiendo alterado algo dentro de mi.


-Siéntate.-Dijo.

-Explícame eso.

Se levantó a la misma altura de mis ojos.


-Cuando no estés borracho.


Cogió el teléfono, llamó a su secretaria y automáticamente un hombre de seguridad entró y me llevó a mi habitación. Destrocé todo lo que pude y me tiré a la cama pensando.


Una cosa tenía clara, este trabajo no se le da a cualquiera, es un trabajo suicida.

Y a ella la habían metido en esto,

Cuando me desperté, era de noche y mi cabeza me pedía que tomará una pastilla. Me puse mi chaqueta y salí de allí en busca de un servicio de habitaciones.

Entonces vi a Max, que se dirigía al despacho de Jack otra vez, esta vez sería a él a quien le caería la bronca otra vez.
Como no tenía nada que hacer, lo seguí. Me quedé detrás de la puerta pero no logré escuchar nada e la conversación. Miré de reojo por la puerta y vi entonces como del despacho de su secretaría entraba alguien...

Era Celia.


Sin dar crédito alguno comencé a dar vueltas, comencé a cabrearme, me volví loco y entré, abriendo las puertas de par en par.

Ella me miró llevándose las manos a la boca, yo sin más preámbulos rodeé la mesa y llegué hasta Jack levantado su cuello en el cristal de la ventana.

-Eres un hijo de puta.-Dije.

Max intentaba separarme.
-Suéltame ahora mismo.-Dijo Jack.
-Hicimos una promesa y debes cumplirla. ¡Devuélvela a su jodida casa!

Sentí unas manos apretando mis hombros con fuerza.


-Yo he querido venir, por favor, suéltalo.-Susurró Celia.


Quité mis manos del cuello de Jack y la miré.


-Zayn vete de aquí y no vuelvas hasta que las cosas no hayan avanzado, te doy días libres hasta que vea que sea oportuno volver a llamarte.-Me dijo Jack.


Cabreado, la cogí de la muñeca y tiré de ella, sacándola de la habitación, sacándola del hotel, alejándola de allí.


-¿Quieres hacer el favor de soltarme y dejarme en paz? ¿Qué te pasa? ¿Te has vuelto loco o qué?.-Preguntaba ella mientras yo cada vez la alejaba más.


Hasta que comenzó a llover y tuve que meternos bajo el techo de una calle principal.


Allí la paré.


-¿Qué coño haces aquí?-Pregunté.

-He venido a hacer una cosa.-Dijo ella, mirándome enfadada, como siempre.
-¿Qué cosa?
-¿Qué te importa?
-Escucha,¡Idiota! Aquí te puedes jugar la vida, no sé para qué coño has venido pero seguro que tu problema de mierda lo podemos arreglar nosotros, voy a comprar un puto billete de avión y te vas air a tu maldita casa.

Se quedó unos segundos mirándome seria.


-Zayn, ¿Qué te importa que esté aquí? Si siempre quieres lo peor para mi.

-No quiero que lleguen personas a esta empresa que no tengan ni idea de en qué se han metido y mueran.-Dije.
-¿Ahora te importa me vida? ¡Te tiraste 11 años en la marina! ¡Sin importarte haberme dejado sola!

Me quedé quieto.


-¿Sin importarme? ¿Estás loca? Debía de ir, tenía que ocupar el puesto de mi padre obligado. Me dijiste que no te importaba, que me esperarías. ¿Cuál fue mi sorpresa cuando llegué? Que tenías a un marido borracho y a dos hijos jugando en un parque. ¿Y me dices que no me importabas? lloraba, lloraba, lloraba y dejaba que pasaran los segundos en cada lágrima, buscando un consuelo aun sabiendo que nada se iba a arreglar. No quería comer, no tenía ganas ni de mirarme, ni de pensar, ni de recordar, porque cada cosa que hacía era algo más que me hundía. Me hiciste mucho daño y aun así te dejé que continuarás con tu vida. Lloraba escuchando música, lloraba leyendo conversaciones, lloraba escribiendo, lloraba durmiendo, lloraba en sueños, lloraba en pesadillas y lloraba con todo. Mi vida no valía nada, y yo tampoco valía nada, no le convenía a nadie. Pensé que ese dolor iba a ser inalcanzable, que sería un dolor marcado en leyendas, en mentiras pero no, estaba muy jodido. Cada segundo me sentía peor y tenía horribles pesadillas. Era una persona fuerte y de repente no volví a serlo por tu culpa. Siempre había sido feliz y ya ni me reconocía. De vez en cuando me daba asco, de vez en cuando no entendía el por qué de todo esto. Quería dejar de comer, de hablar, de pensar iba a dejar mi cuerpo en estado muerto e iba a esperar para saber si realmente merecía estar vivo. Me sentía un desgraciado.

¿Y aun así me dices que no me importabas? ¿Que no te amaba? Estás equivocada.-Dije, soltando toda mi ira, soltando todo lo que no sabía como expresar.


Celia me miró, con los ojos borrosos, como si hubiera escuchado las palabras más dolorosas de su vida y se fue, corriendo, perdiéndose entre la neblina de la lluvia.


Me quedé allí un par de horas más, mendigando en los bares de la zona, tomando mis cosas preferidas de cada uno de ellos. Hasta que cansado, regresé al hotel envolviéndome en las sábanas y sin poder pegar ojo.



sábado, 29 de noviembre de 2014

Capitulo 11

Celia

Intenté mantener la calma y volví a meter la pistola en su caja.
Me pegué una ducha y me senté al borde de la cama cubriéndome con las sábanas y mirando atentamente la caja como si lo de su interior fuera a salir por su propia cuenta.
Para no mentir diré que tenía muchísimo miedo,¿Quién demonios le regala a una mujer una pistola?
Removiendo las sábanas descubrí que había una nota de papel entre ellas.

Arqueé una ceja y la cogí.
"Esta pistola es para que me pegues un tiro si quieres.
Pero antes tengo que verte.
a las 19:00 en el puente Pew
atentamente,
..."
Una vez mas,"algo" en esa carta me volvía a poner nerviosa como antes cuando estaba delante de aquel edificio.
Eran las 18:30.
Lo que ponía el bello de punta eran esos puntos suspensivos. 
"Atentamente,
..."
¿Quién sería? ¿Qué quiere de mi? 
Pero todas esas preguntas solo eran el principio de la última de ellas. ¿Debería de ir?
Y esta vez,la curiosidad me pudo mas que el miedo,además con una pistola entre las manos nada podría pasarme.
Me quité el pijama y me vestí.
Me puse el bolso y abrí la cremallera de este.Cogí la pistola y la metí dentro,lo volví a cerrar y bajé.
-¿Dónde vas?.-Dijo mi madre.
-He quedado.
-¿Con quién?
-Con una amiga.
Ella arqueó una ceja. Su cara de sorpresa no era de extrañar sabiendo que no me quedaban muchas amigas,por no decir que las había perdido todas.
-Pásalo bien.-Me dijo.
Besé sus mejillas y salí de casa.
Cuanto mas me acercaba al parque mas nerviosa me sentía.
Tenía miedo incluso de mi misma,suena ridículo pero no era muy agradable tener un arma mortal en el bolso.
Ya había anochecido y las sombras de la ciudad ennegrecida yacían por los rincones de callejas y suelos.
Cuando llegué al puente,esperé y cuando dieron las en punto alguien detrás mía me llamó con una tranquila y ronca voz.
-Celia.
Al girarme le pude ver la cara enfocada por los farolillos.


El corazón me dio un vuelco demasiado grande,sentí que algo dentro de mi se removía. Ese "algo" que me hacía poner el pelo de punta volvió a mi.
-¿Qui..quién eres?.-Dije.
El sonrió y mi piel empezó a ponerse de gallina.
-Jack Reynor.-Me extendió la mano.
Me lo pensé un segundo y la agarré. Un chispeo me recorrió la palma.
Me separé de el y con ánimo de poder hablar por fin,todas las palabras se me olvidaron.
-Ya veo que no puedes hablar.-Dijo con la misma voz ronca.
Negué con la cabeza mientras le miraba atentamente.El volvió a sonreír sin despegar los labios.-No tengas miedo,no te voy a matar ni nada de lo que te esté pasando por la mente.
Entonces pensé en la pistola pero mis ganas de preguntar se volvieron a esfumar.
-Zayn y Max trabajan para mi y me he enterado de que se han pasado un poco contigo y con tus cosas. Quería pedirte perdón personalmente y decirte que jamás volverán a molestarte.
Lo último que quería escuchar eran esos nombres.
-Gracias,pero no entiendo porque tu....-Me cortó las palabras que por fin salían.
-Porque siento la necesidad de ayudarte. Y si necesitas algo,pídemelo a mi,no confíes en nadie.-Dijo.
Arqueé una ceja.
-Sé que soy el último tío al que recurrirías pero te aseguro que esa sería la opción mas incorrecta.
Solo me limitaba a escucharle y a mirarle.
Cogió mi mano otra vez para darme la despedida y otra corriente recorrió la palma.
-Buenas noches señorita y por cierto,ya sabía que no te atreverías a sacar la pistola de tu bolso y apuntarme.Guárdala porque te hará falta.
Se separó de mi y se fue,perdiéndose entre las sombras del parque y allí me quedé yo,con los ojos muy abiertos e intentando hacer una recopilación de los hechos en mi cabeza.
¿Qué me acababa de pasar?
Estaba completamente bloqueada,no daba crédito a nada.




jueves, 4 de septiembre de 2014

Capitulo 10

Zayn

Felinda paseaba por el avión privado con unos lentos andares dignos de una elegante y seductora secretaría como lo es ella.
Esta vez no llevaba su traje de oficina,iba vestida informalmente y con el pelo recogido,le hacia ver mejor su tan suave y definido rostro.
Cada vez que pasaba por mi asiento me dedicaba una sonrisa y volvía a sumergirse en sus asuntos de secretaría.
Por fin nos íbamos de aquí y suponía estar en Texas una larga temporada,me moría de ganas de ver que tal estaba allí el percal.
Felinda volvió a pasar por mi lado,esta vez su mirada estaba mas oscurecida.
Esta chica sabe lo que quiere,yo también lo sé.
La miré.

Fue hacia los baños y se perdió.
-Cuídame el sitio Max.-Dije levantándome.
El puso los ojos en blanco y siguió escuchando su repertorio de música.
Ande hasta los baños del avión y allí estaba Felinda atendiendo una llamada.
Me acerqué hasta ella y cogí su móvil.
-Esta ocupada.-Dije y colgué.
Ella abrió mucho los ojos.
-Era Jack.-Dijo.
Los huevos se me subieron a la garganta.
-¿Y por qué no me lo has dicho?.-Se encogió de hombros.-Bueno,se podrá solucionar.
Cogí su brazo y tiré de el hasta que se levantó.
La apreté contra mi y bajé mis manos suavemente hasta su trasero.
-Mm.-Dijo muy bajo.
Cerré las cortinas y la metí en el baño.
Pose mis labios en los suyos y la besé,lo mas bestia pero a la vez apasionado que pude.
Mm,que labios tiene,que mujer mas bella.
Ella contestó deslizando sus dedos por mi nuca hasta llegar al final de mi torso,tiró de mi camiseta hacia arriba y me la sacó.
Metí mi mano por debajo de su pantalón,ella volvió a gemir al sentir el contacto frío de mi mano en su piel.
Era como una niña controlada por mi.
Bajé sus pantalones,cogí sus muslos y la subí.
Le quité la camiseta y ahogué mis besos entre pecho y pecho.
Saqué un preservativo del bolsillo de mi chaqueta,la cual me arrancó al sacarlo.
Lo abrí y con cuidado me lo coloqué.
Bajé sus bragas y la subí en la pared.





Al terminar,Felinda me miró avergonzada por sus actos y salió del baño arreglándose el pelo en una coleta.
Me miré en el espejo colocándome bien la corbata.
-Muy bien hecho Zayn.-Le dije a mi reflejo sonriendo y salí.
Ella ya no estaba,se había ido lejos,seguramente para no verme.
En fin,ya me daba igual.
Llegué a mi sitio y me senté.
Max estaba durmiendo.
-Pasajeros abrochen sus cinturones,el avión esta apunto de aterrizar,gracias por utilizar nuestra compañía aérea.
Le pegué una bofetada a Max y abroché mi cinturón.
-¡Eh!.-Dijo medio dormido.
-Despierta marmota,que ya estamos llegando.
Me miró con odio y se calló.

El avión aterrizó y salimos,cogimos nuestras maletas y pedimos un taxi.
-¿A dónde iremos?.-Dije.
-Al congo.-Dijo Max todavía enfadado.
Puse mis dos dedos en su sien representando una pistola e hice como si le disparara. Avisando así,lo que le podía pasar como siguiera cabreado.
Miré hacia la ventana y todo iba muy tranquilo hasta que alguien me llamó.
-¿Diga?.-Contesté.
-¿A ti qué te pasa?
Esa voz,era Jack. 
Me cagué en los calzoncillos,me puse pálido.
-¿A mi? Nada.
-No te hagas el gracioso.-Dijo.-¿Tu qué haces follando con una secretaría?
Abrí mucho los ojos.
-¿Yo?
-¡Si! ¡Tu!
Por su tono si hubiera estado a mi lado me habría partido la cara.
-Vamos Jack,no te enfades.-Dije.
-Que te calles.
Obedecí.
-¿Por qué me has colgado? ¿Es qué eres idiota?
-No.-Dije.
-¡Que te calles!
Me volví a acojonar.
-Cuando vaya a Texas te meteré dos tiros en la boca,por imbécil.-Dijo y colgó.
Con esto último tragué saliva y maldije todo lo que se me pasó por la cabeza.
-¿Qué pasa?.-Me preguntó Max.
-Que viene a Texas.
-Mierda.-Dijo.


viernes, 29 de agosto de 2014

Capitulo 9

Celia

Acababa de llegar a mi antigua casa,la casa en la que Niall,mis hijos y yo vivíamos.
Entré,la hostia de olor a alcohol fue increíble.
Abrí la puerta de la cocina y Niall estaba allí con una tablet mirando algo.
Ni levantó la vista,ni se molestó porque estuviera allí y tampoco me habló.
-¿Niall?.-Dije.
-El único mas cercano está en texas.-Dijo.
Arqueé una ceja.
-Mm ¿A qué te refieres?.-Dije.
El se levantó y me miro.
-Que el único centro al que puedo ir para limpiarme es en Texas.
El corazón me dio un vuelco,tan lejos no quería que se fuera.
Vale,lo primero es que no sabía porque había ido yo a su casa. ¿Por qué no venía el a la mía? Quizá porque esta también era mi casa.
-Tan...¿Tan lejos?
-Si.
-Pero yo no quiero tan lejos.
Se llevó las manos a la cabeza.
-¿Qué te pasa?.-Dije.
-No,que te pasa a ti.
-A mi nada.
-Si,primero dices que cuando esté bien que vuelva a tu vida y que me limpie y no se que mierda, ahora que lo voy a hacer deberías estar contenta y no ponerle pegas a todo.-Dijo muy serio y moviéndose de un lado a otro de la habitación.
-A mi me parece muy bien,lo que no me parece bien es que sea tan lejos porque no te voy a ver y yo quiero verte.
-¡Si me dijiste hace nada que no me querías ver!
-Estaba enfadada.
-¡¿Y luego el loco soy yo?!
Me reí.
-No te rías.-Dijo serio.
-¿Y qué quieres que haga? ¿Lloro?
Se paró en mitad del salón y me cogió de los hombros.

-Celia,¿Tu me quieres?
-Claro que te quiero Niall.-Dije.
-Pues entonces vente conmigo y con los niños.
Me quedé muy parada y abrí mucho los ojos.
Pero eso es muy arriesgado,¿A quién se lo ocurre?
-Estás loco.
-¿Por qué? Piénsalo,nueva vida,otro ambiente,conocerás a gente nueva,me acompañarás en la terapia y todo volverá a ser como antes pero mejor.
-Niall eso no es una decisión que se tenga que tomar a la ligera.
-Piénsalo.-Volvió a decir mirándome y me dio un casto beso en la mejilla.
-Vale.-Dije.
Cogí mi bolso y salí de allí sobrecargada de información.
De camino a casa de mis padres volví a ver a Zayn junto con Max,saliendo de un edificio muy alto con dos maletas.
Zayn tenía una bolsa de hielo en la mandíbula,los dos se subieron en esa mierda de coche que tenía.
-¿Has metido las maletas en el maletero?.-Le dijo Zayn.
-Mmm no.-Le contestó Max.
Zayn puso los ojos en blanco y volvió a salir para meterlas.
-A veces me dan ganas de meterte un pistolazo en la cabeza.-Dijo.
¿Este tío va contra el mundo?
De repente me llamaron al móvil,era mi madre.
-Si mamá estoy bien,no,no me ha pegado,si,ahora voy,estoy de camino.
Colgué y tenía al negro de mierda riendo delante de mi cara.
-La niña de mamá.-Dijo y río.
Me crucé de brazos.
-Mira.-Dije.-No tengo ganas de verte la cara,no tengo ganas de escucharte,no tengo ganas de respirar tu mismo aire así que vete y déjame que estoy muy harta de ti.
Volvió a reír mas fuerte y toda la gente paró a mirarle.
Definitivamente esta ido de la cabeza.
-Tranquila manos de vieja,que solo venía a decirte que me voy.-Paró para reír.-Si como lo oyes,me voy,ya no te voy a ver ni tu a mi.
Abrí mucho los ojos y un "algo" me dijo que me fuera.
-Mm me parece bien,pero cre...creo...que me voy.
"Algo" en ese sitio me ponía nerviosa. Sin mirarle a la cara me dí media vuelta. Una vez lejos vi como Zayn volvía a montarse en su coche y se iban.
Cuando llegué a mi casa mi madre me miró con preocupación.
-Celia,¿Cómo estás?
-Muy bien mamá.-Le sonreí.
Suspiró de alivio.
Celia y Dani se acercaron a mi y abrazaron mis pies.
Me agaché a su altura y besé la frente de cada uno.
-Mami,un señor ha venido antes a hablar con el abuelo.-Dijo Celia.
-Le ha traído un coche muy bonito.-Dijo Dani.
Arqueé una ceja y me metí en la cocina.
Mi padre pegaba brincos con las manos en la cabeza,gritaba como un adolescente y bailaba extrañamente.
-Papá,¡¿Me quieres explicar que te ha pasado?!
-¡Me han comprado un coche nuevo!
-Vale,siéntate,respira y dime todo lo que ha ocurrido con pelos y señales.
Después de unos minutos haciendo el idiota se sentó,se calmó y me habló.
-Y poco mas,era un tío muy siniestro,rubio,ojos azules,acento irlandés.-Me contó.
Automáticamente pensé en Niall pero el no era nada siniestro y por supuesto no tiene dinero para comprarle un coche a mi padre.
-¿Y no te ha dicho nombres?
Negó con la cabeza.
-Me dijo que era para recompensarme por lo de la rueda y se fue.
Suspiré.
-Papá,todos te tenemos dicho que no aceptes cosas de desconocidos.
Pegó una palmada y chasqueó los dedos.
Me llevé una mano al corazón del susto.
-Se me olvidó,también trajo algo para ti,está en una caja,en tu habitación.
Muy sorprendida me levanté y subí corriendo a mi cuarto.
La caja estaba encima del escritorio,me senté en la silla y tranquilamente la abrí.
Bueno...tranquila hasta que vi lo que contenía en su interior.


-Qu..¿Qué mierda es esto?

sábado, 23 de agosto de 2014

Capitulo 8

Zayn

Empezaba a estar harto de que siempre apareciera dando por culo y estropeando todos mis trabajos.
Algo iba a hacer ya,no se el qué,pero algo iba a hacer.
Harto también de sus hostias y encima luego por satisfacer a mi jefe le tengo que pagar su rueda,pero si ella misma se las busca por el amor de dios.
Llegamos y Jeremy volvía a estar esperando impaciente para aparcar mi tan amado coche.
Bajé la ventanilla y le negué con la cabeza.
-Hoy no hace falta.
Su cara cambió a desilusión.
Puse los ojos en blanco,bajé las ventanillas de atrás y dejé que viera al tío de la pistola.
Jeremy dio dos pasos atrás,era obvio que ya lo había entendido.
Volví a subir las ventanillas y esta vez aparqué yo.
Max cogió al tío y salimos como un buen equipo.
Estaba que irradiaba felicidad,esta vez habíamos hecho un buen trabajo y Jack nos recompensaría muy bien.
Subimos,Felinda estaba atendiendo a un cliente,pasé por su lado y le guiñé un ojo,ella me devolvió el guiño con una perfecta sonrisa.
Quizá mas tarde me ocuparía un ratito de satisfacer sus necesidades.
Me atusé el pelo alborotado y me arreglé un poco mi nuevo traje.


Fui a la pequeña nevera de mi despacho,la abrí y me serví un delicioso Bloddy-Mary.
Bebí un sorbo como celebración por la misión realizada.
-Mmm,que bueno está.
-Eh dame un poco,no seas agarrado.
Dijo el tío loco.
Max le calló metiendo el brazo de la escopeta por su boca.
Reí.
-Muy bien Max,si se pasa aprietas el gatillo y pum,uno menos.
El río y nos levantamos.
Llegué al despacho de Jack y abrí la puerta feliz y eufórico.
Jack estaba con una chica morena en su regazo.
Muy tranquilo,sin casi importarle que ella estuviera mostrando sus encantos para conseguir algo que todos sabemos lo que es.
Carraspeé y miré hacia otro lado.
La chica se levantó,miró a Jack y salió muy despacio hacia la puerta,le volvió a echar una mirada y cerró.
-Bueno,pensaba que esto era una agencia y no un club de putas.-Dije sentándome tranquilamente.
Jack ni pestañeó,solo nos miró con muchísima mala leche.
Me acojoné mas de lo debido.
¿Qué habríamos hecho ahora?
-¿Cuánto entenderás que yo no trato a una mujer como un trapo?.-Dijo casto con una voz de diablo estremecedora.
No me dejé acojonar aunque lo estuviera.
Max como siempre sin abrir la boca ni en un solo momento.
-¿Me estás diciendo que yo las trato así?
-¿He dicho yo qué hables?
Cerré la boca,esperaría que hablará,se descargará y luego haría aparecer al loco del cementerio para que de una vez alegrara su larga cara.
Se acomodó en el sillón y volvió a fijar sus ojos en mi,luego a Max y luego otra vez en mi.
¿Por qué no quedaría en Max?
-No habéis cogido el avión.
-No.-Dije.
-¡No era una pregunta!
Me pegó un buen guantazo e hizo que cayera de la silla.
Solo me agarré la mandíbula y cagado en los calzoncillos me senté otra vez en la silla.
-Tu no entiendes algo Zayn.-Dijo pegando un trago al Bloddy-Mary que había dejado en su mesa.
Max tragó saliva mirando la situación muy asustado.
-Somos una agencia,tu eres un agente,yo tu jefe,si te digo que te vayas al congo,te vas al congo,si te digo que te vayas a china,te vas a china.
Puse los ojos en blanco.
-¿Puedo hablar ya?.-Dije harto.
Pegó un manotazo a la mesa.
-No.
Joder,¿De verdad que los hombres no tienen la regla?
-¿Le habrás pagado a la chica su rueda verdad?
Asentí.
-Algo que has hecho bien.
Encendió su puro.
-¿Y tu qué rata de cloaca?.-Dijo mirando a Max.-¿También se te olvidó coger el avión?
Max negó.
-¿No?
Volvió a negar.
-Entonces no lo cogiste porque no te dio la gana.
Max puso los ojos en blanco y negó con la cabeza.
-¿Por qué me niegas con esa enorme cabeza?
Sin decir palabra,me levanté,me dirigí hacia la puerta y la abrí.
Allí estaba el loco de pie,viendo pasar a todas las secretarias con mas cara de loco.
Lo cogí y con todo mi enfado lo eché hacia el despacho y volví a cerrar la puerta.
Jack me miró,luego miró a la presa y sonrió.
-Oh.-Dijo.
-Eso estábamos intentando explicarte antes de que tu enorme enfado y tu enorme ego nos interrumpiera a los dos.-Dije muy cabreado.-¿Entiendes de una jodida vez porque no hemos cogido el avión?
Max por fin pudo gesticular las palabras.
-Jefe.-Dijo.-El tío todavía no se había ido a Texas,quien te lo dijera te mintió.
-A mi nadie me miente.
-Pe...
-Nadie.
-De acuerdo.-Dije.
Hizo una llamada y todos nos quedamos en silencio.
Colgó.
-¿Y bien?.-Dije.
-Sigue habiendo uno en Texas.
Mierda,entonces ya si que la habíamos cagado.
-¿Tenemos que ir hasta allí?.-Dijo Max.
-Si.
Joder.
-¿Cuando?
-Esperad y os llevo yo mañana.
-¿Cómo?.-Dijo.
-En el gorrocoptero de doraemon,¿Cómo piensas qué iremos idiota?
-¿En helicóptero?
-Bingo.
Mierda,me acojonaban las alturas.
-¿Algún problema?.-Dijo.
-¿Yo?
-Si,tu.-Dijo serio.
-Ninguno.
-Estupendo.
Se volvió a sentar en la silla y abrió uno de sus cajones.
Sacó dos fajos de billetes,uno me lo dio a mi,otro a Max.
-Muy bien,habéis conseguido una misión,solo una.
Max y yo nos sonreímos victoriosos.
-Ahora coger esa puerta y largaos.
Salimos sonrientes y la chica de antes volvió a entrar cerrando las puertas.
¿Cuántos secretos tendría el misterioso Jack que contar?




viernes, 22 de agosto de 2014

Capitulo 7

Celia

-¿Yo? ¿Qué pague la rueda yo?.-Le dije a mi padre en una intensa pelea.
-Si,tu.
-Que me pague el un psicólogo porque me estáis volviendo loca entre todos.
-Celia,tu le mojaste,le estropeaste el traje,le pegaste una hostia,le distes con una barra de pan. ¿Qué quieres que haga? ¿Qué encima venga y te deje el dinero para la rueda debajo el felpudo? ¿Se te va la olla?.-Dijo muy serio.
-¡Me dijo que le comiera el nabo!
-Pues hija se la arrancas y te vas.
Me reí,era inútil pelear con mi padre.
-Luego me dices a mi papá.
El también se rió y cansado se fue a echarse una siesta.
Los niños dormían,mis padres dormían y yo como tonta no quería salir a la calle por no encontrarme con ese par de inútiles así que me subí al cuarto y me senté en el porche.
Haber que hago,¿Canto? No,que llueve. ¿Bailo? Reí,eso mejor tampoco,que hay muy poco espacio en mi cuarto y como me caiga en ballena por hacer el tonto no tengo ganas de romper nada para volver a tener otra charla con mi padre sobre quién paga que.
Decidido,me pondría a escribir algo.
Empecé a escribir y no paraba,¿Qué escribía? Mi vida,vale si,suena muy trágico pero ¿Qué demonios iba a hacer?
De repente escuché como un fuerte motor de un coche aparcaba frente a mi casa y oh,adivinar quien era.
-¿Qué quieres?
-Oh,pero qué atrocidad asoma por esa ventana.
Le tiré la libreta a la cabeza.
-Ah.
-¿Qué que quieres sucesor de Nelson Mandela?
-Cállate peruana y déjame hablar.
Veras al jodido este lo que le va a pasar como siga así.
-Te traigo dinero para tu mierda rueda.
Abrí mucho los ojos.
-Te lo dejo bajo el felpudo y me voy.
Me acordé de la pelea anterior con mi padre,ahora tragaría mierda por lo que dijo.
-Vete ya.
-Me iré cuando quiera.-Dijo.
-Al final bajo y te meto dos hostias.
-Ok,te espero.
Este me estaba retando a mi,cerré la ventana y bajé,salí a la puerta muy cabreada.
-Veras la hostia que te voy a ....
No estaba,ya se había ido.
-¿Cómo lo hace?
Me quedé muy quieta y levanté el felpudo para coger el dinero.
Me metí adentro y lo dejé encima de la mesa.
Escribí una nota a mis padres:
"Me voy porque nadie me quiere,okno.
Me voy porque estáis todos dormidos como vacas,menos mis preciosos hijos que son angelitos y pues me aburro mucho,no llego tarde papis.
Os quiere:
Vuestra Celia"

Salí y me fui andando,no se a donde iba,solo sé que me iba a perder y me daba igual porque quería desconectar.
Me compré un helado,un helado de piruleta que luego hizo darme un muy gran dolor de barriga.
Maldije a la tía que me lo dio y maldije el día de mierda. Pero por una vez no estaba triste,sino cabreada.
Me senté en una mierda de banco paralelo en un lugar remoto que no tenía ni idea de donde leches estaba y me quedé allí un buen rato. Reflexionando.
¿Pero qué voy a reflexionar si yo no he hecho nada?
Anda a la mierda.
Me levanté y volví a andar.
Me metí en un local,había música,había tíos y todos bailaban,¿Pero qué tipo de bailes eran esos? ¿Esto es una discoteca? Valga te sea el señor.
Me acerqué a la barra.
-¿Te pongo algo bonita?
-Nada.
-¿Y entonces qué haces aquí?
Ose me estaba echando vamos,para que tantos rodeos el calvo este.
-Mirar,pero no te preocupes,que ya me iba.
Me volví a levantar y me fui directa a la puerta,antes de abrir las luces se apagaron y cuando tiré del pomo la puerta no se habría.
Genial ¿Y ahora qué mas? ¿Un rayo que me parta?
Un tío se acercó dando escopetazos y yo me cagué en las bragas,¿Por qué no te quedas en tu casa viendo el canal de cotilleo Celia?
Todos se tiraron al suelo gritando,yo me uní con todos después de una risa nerviosa.
-¡Me cago en dios! ¡Qué esta vez no se escape Max!
¿Otra vez? Jodida mierda.
Vi pasar a Zayn por mi lado,bueno,sus enormes piernas de gigante,ya que no había luz.
Le agarré una.
-¡AH!.-Me levanté y vi como se llevaba una mano al corazón.
Me reí,me reí mucho.
Me miró.
-¿¡Tu qué haces aquí?! ¿¡Estás mal de la cabeza?!
-Oh perdona,yo sé muy bien que va a venir un tío a dar escopetazos a una discoteca,si esto se le puede llamar discoteca.
-Me tienes hasta la polla.
Me cogió como un saco de patatas y me sacó de allí.
Me dejó en el suelo.
-Vete a tu casa y deja de seguirme.
-No se donde estoy,¿Y seguirte? ¿Por qué iba yo a seguirte?
Se pasó la mano por la frente con frustración.
-Mira,que si te molesto te puedes ir,que yo tampoco quiero ni mirarte.
Me cogió y me estampó contra su coche.
-Cuantas mas veces aparezcas menos me iré de aquí.-Me dijo serio,con cara de mono.
Dios,¿Por qué le tendría tanto odio ahora?
-Pues si me sueltas desaparezco de tu vida y chapó.
Me soltó.
Max vino desde atrás con el tío de la escopeta.
Lo metió en el coche de una hostia,detrás venían mas locos deseando matar a alguien.
Zayn me miró con asco.
-Sube tu también.
-¿Vas a dejar que esos flipados maten a todos los de ese local?
-Me da igual el local de mierda,que subas al coche.
-A mi me tratas con respeto.
Se hartó de mi,me cogió y me echó dentro como si estuviera plantando semillas.
Me dí en la cabeza con el asiento.
Zayn se metió y empezó a conducir.
El tío misterioso no paraba de manosearme y echarme babas.
Max no hacia nada,¿Saben ustedes lo que es no hacer nada?
Se chuleaba de que lo había pillado.
"Lo he pillado lo he pillado" Y ya esta,no hacia nada mas.
Le metí un puñetazo en todo el hocico al tío y de una vez se quedó quieto.
Zayn y Max me miraron muy atentos y sorprendidos y siguieron en sus posiciones.
Zayn llegó a mi casa,paró el coche y me echó de el.
-Si te ha gustado el dulce paseo genial sino que te den.-Dijo y antes de que pudiera meterle un directo en la cara ya se había ido.
Mira,que odio le tengo a este tío,¿Por qué lo odio tanto?
Me metí en la casa,subí hasta la habitación de los niños y me senté a verles dormir.
Que preciosos eran.
Aquí sentadita estaba mejor.



Capitulo 6

Zayn

Maldita niñata idiota,¿Pero qué se cree esta? ¿Qué puede hacer lo que le salga del chichi conmigo? ¿Quién se cree que soy yo? Al final le reventaría su cara de un guantazo.
A mi que no me toque con esas manos de abuela que no sabe lo que yo soy capaz de hacer.
Con las manos vacías y un traje destrozado llegué a las oficinas junto con Max.
Felinda se abalanzó sobre mi sin importarle mi alborotada apariencia.
-Mmm,estás fresquito.-Rió juguetona.
Apretó su pelvis contra mi entrepierna.
-El traje se se pega al cuerpo.-Dijo.
¿A qué jugaba?
-Quita.
La aparté con cuidado y sin mas palabras me metí en la oficina de Jack.
Max me seguía en silencio.
Entré de un golpe,sin cerrar la puerta,sin importancia.
Jack estaba sobre los pies en la mesa,parecía nervioso.
Iba elegante como siempre.
-Sentaos.
Dijo sin mas.
-Mira Jack...
-¿Tan idiota eres que te pones a pelear con una chica?
-Pe...
-¿En vez de cumplir tu misión?
-Escucha...
-¿Quieres que te despida?
-No joder.-Dije por fin.
Max no habló en ningún momento.
-¿Y tu pajarraco te crees modelo?
Ese comentario me recordó a la niñata.
-No.-Dijo casto.
-Bien,puestas mis opiniones sobre la mesa,os diré que se os ha escapado otro tío del cementerio.
-Lo sabemos.-Dije.
-¿Lo sabéis? 
Se levantó y le pegó una calada a su puro,miró hacia la ventana.


Se río.
-No tendríais que saberlo,porque no tendría que haber pasado.
Cierto,no pude hablar.
-Y como vuelva a pasar os pegaré una paliza.
No me dio miedo,solo me acojoné.
-Eres malo.-Logré decir.
-¿Qué soy malo?
Vino y me agarró los hombros.
-Si.
-Tu eres estúpido y te pones a jugar a la guerra de agua con una tía en vez de hacer tu misión.
Me volví a callar.
-Lo sentimos.-Dijo Max.
-Ahora os levantáis y os vais.
Me levanté jodidamente cabreado y me fui a la puerta.
-Mañana sale vuestro avión a las 11:00.
-Vale.-Dije ya hasta el nabo.
-Y Zayn,espabila o te espabilo.
-Muy bien.
-Max,deja de hacerte el interesante delante de una mujer que seguramente valdrá mas que tu.
-Vale.-Dijo.
-Y por último,demostrarme que sois como vuestros padres y no los inútiles que parecéis ser.
Nos fuimos y con una mirada demasiado directa y acojonante,Jack cerró la puertas y se volvió a sumergir en su mundo.